A fines de Julio fuimos nuevamente de vacaciones.
Partimos a la noche, durante el viaje al aeropuerto Belén se durmió pero al bajar se fue despertando.
Después de un rato ya estaba demasiado despierta. Emocionada con los espacios abiertos corría y corría por todo el aeropuerto muchas veces sin fijarse si los padres o la hermana la seguían por atrás.